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SÍNDROME DE SANDIFER

Escrito por vomitonfeliz 20-06-2014 en Síndrome de Sandifer. Comentarios (0)

Stephano visitaba al gastroenterólogo, el profesional escuchó la sintomatología, recetó un medicamento llamado Nexium (Pantoprazol) tenía que diluir medio sobre en 2 onzas de agua, y darle en ayunas. Evidenció el cuadro y pues realizó una interconsulta con el neuropediatra, para corroborar el síndrome de sandifer, yo lógicamente me desvanecí, y sentí un escalofrío al escucharlo, en realidad pese a mi carrera nunca había escuchado eso.  Le pregunté en que consistía y fui a casa como loca a buscar información en el internet, vi videos relacionados a la patología y me percaté que ciertos episodios eran algo semejantes  a los síntomas de mi bebé.

Llegué a concluir que el síndrome de sandifer ciertamente es un  trastorno neuroconductual con movimientos raros de cuello, cabeza y tronco tirados hacia atrás, arqueados (hiperextendidos) este cuadro se presenta luego de que el bebé ingiere leche, todo ello es producto de la enfermedad por reflujo gatroesofágico y a veces es confundido como una crisis epiléptica. Es necesario estar alerta a los síntomas parecidos a los que hago mención ya que amerita tratamiento interdisciplinario

Les comento que aún no pude llevarlo al neuropediatra, pero con el Nexium me sirvió bastante, al menos aliviaba el ardor, las regurgitaciones ácidas, el arqueamiento de columna y el llanto descosolable que tenía. Visité a su pediatra de costumbre y le comenté que le estaba dando Nexium él me dijo que cambie por Omeprazol ya que el primer medicamento estaba permitido en niños mayores de 1 año. Decidí no darle nada ya que al parecer mejoró considerablemente.


VOMITÓN FELIZ

Escrito por vomitonfeliz 20-06-2014 en bebe vomitón. Comentarios (0)

VOMITÓN FELIZ

Ya tiene 7 días de nacido, andaba todo bien aparentemente, hasta que nos percatamos de un síntoma relevante en él, un arqueamiento descomunal  de columna, a ello se fue añadiendo las continuas regurgitaciones, soy licenciada en enfermería, y pues sabía lo que estaba sucediendo, una enfermedad por reflujo? Aunque era muy temprano catalogar eso,  me costaba aceptarlo parece que así era, lo llevé a su control había bajado de peso 800 gr. aprox. Típico en las 2 primeras semanas, la Dra. Que lo revisó me dio la cita para una semana más, lo llevé denuevo y pues había ganado peso, y eso estaba bien, concluyeron que la regurgitación probablemente era por inmadurez ya que el nacimiento de Steph fue pre término.

Iba creciendo lactaba ávidamente cada 2 horas y el reflujo se tornaba más notorio cuando le sacaba el “chanchito” votaba gran parte de la leche, manchaba todo, me cambiaba 7 veces al día, las babitas, baberos, toallitas, telas limpias, y algún traje anti fluidos se convirtieron en nuestros fieles compañeros, manchaba todo el piso, la cama, la cuna, el carrito, no lo podíamos mover mucho porque parecía una botellita de champagne, le sacábamos el “chanchito” en cámara lenta,  Lo teníamos en brazos verticalmente 45 minutos luego de darle de lactar, es así que se convirtió en nuestro tercer brazo, me cansaba, terminaba agotada, es así que mi madre y esposo se dignaban en ayudarme a cargarlo.

Su carrito y cuna estaban levantados en 30° , para evitar regurgitaciones y posibles aspiraciones, lo acostaba y al ratito se despertaba no conciliaba el sueño normalmente, me partía el alma verlo así, me preguntaba porque a él, es tan chiquito para experimentar esas molestias. Cada cierto tiempo lo rotaba de posición para evitar plagiocefalia posicional (deformación de la cabeza por permanecer en una sola posición).

Por las noches era peor, Stephanito se despertaba a lactar 3 veces , luego me pasaba deambulando con él en brazos, parecía un zombie. Luego me sentaba con una almohada tipo respaldar que la conseguí acá en Lima- Perú, así dormía semi sentada y Steph dormía encima de mi panza como trepándose a un árbol en posición semi vertical como un Koala, era la única posición en la cual él se sentía cómodo, le permitía eliminar gases, disminuía el reflujo y fortalecía el apego entre nosotros, Yo dormía casi tranquila estaba segura que sólo así no se podía aspirar, cabe recalcar que estábamos rodeados de almohadas para no caernos de la cama, aunque mi madre me resondraba todo el tiempo xq no era la manera correcta de dormir a un bebé, y como profesional yo sabía que estaba mal; pero sólo así mi bebé se sentía bien, créanme que me ayudó demasiado,

Luego poco a poco nos desligamos; sólo lo tenía en posición Koala 45 minutos luego de darle de lactar, luego lo acostaba de costadito en posición de 30° .  Poco a poco dejó de despertarse a menudo,  y hoy sólo lacta una vez en la madrugada, ya tiene 5 meses , sigue vomitando, pero en sus controles está con peso, talla, desarrollo motor, cognitivo, afectivo, acorde a su edad. Eso lo hace ser un vomitón feliz.


TU LLEGADA BEBÉ.

Escrito por vomitonfeliz 20-06-2014 en llegada. Comentarios (0)

Stephano Ariel nació un martes 7 de enero del 2014 a las 7:00 pm en el Hospital Rebagliati, un lugar  conocido en mi país, nació con 2800 Kg y 49 cm es un bebé de 35 semanas de gestación, llamado pre término en terminología médica; llegaba con triple circular de cordón por ello me realizaron cesárea, indudablemente ese día fue el mejor de nuestras vidas. Lo esperamos ansiosos y llenos de amor. Estuve semi consciente durante la intervención quirúrgica, fue hermoso escuchar su llanto por primera vez al igual que el primer contacto piel a piel que tuvimos. Luego nos separaron por 16 hrs. aproximadamente, pues tenía que estar en observación al igual que yo,  asumo que por protocolos estipulados del hospital. Luego llegó a mis brazos tan frágil, lleno de lanugo, en realidad parecía un pequeño hurón, miles de sentimientos se encontraban en mí, ese deseo de abrazarlo, acariciarlo y sentirlo, sentimientos propios e innatos de las madres. No sabía cómo tomarlo en brazos;  no se cómo lo hice, lo acerqué a mi pecho y el reflejo de succión ya estaba presente al ciento por ciento y así empezó a lactar, una sensación de cosquilleo sentí. Y las lágrimas brotaron naturalmente, tener ese apego entre ambos fue indescriptible.